2013年5月15日水曜日

スペインへ来た移民たちは... Los inmigrantes que llegaron a España...

皆様御存知のように、最近スペインでは移民の数が激増していますが、...
以下、El País 紙からの転載記事です。

El 50% de los hijos de aquellos inmigrantes que llegaron a España en la década de los noventa, hoy adolescentes, se sienten españoles. El porcentaje es todavía mayor entre los que han nacido en el país (80%) frente a los que han llegado a edades tempranas. Así lo concluye la Investigación Longitudinal sobre la Segunda Generación en España, elaborada por el Instituto Universitario Ortega y Gasset y la Universidad de Princeton, publicada ayer, la mayor realizada sobre esta generación, con 6.900 encuestados en 180 centros escolares (públicos y concertados).



“Estos resultados indican un avance lento [en 2008 solo el 30% de esos chavales se sentían en casa] pero favorable en términos de integración”, asegura Alejandro Portes, uno de los coautores, junto con Rosa Aparicio, del estudio. Héctor Cebolla, profesor de Sociología en la UNED, experto en la materia, coincide. “Es un éxito si se tiene en cuenta que la mayoría de inmigrantes (los padres) llevan muy poco tiempo en el país, apenas una década”, dice. “Lo sorprendente es que los hijos se sientan españoles. Las segundas generaciones son mayoritariamente autóctonas, nacidos en España, pero su proceso de socialización se produce en la familia, y los padres son personas extranjeras que se comportan como tales”, explica. “Seguramente este porcentaje que se siente español aumente en el futuro”, augura Cebolla.
El colectivo aspira a la misma formación y empleo que el resto de españoles
El estudio destaca que menos de un 10% de los hijos de inmigrantes dice haberse sentido discriminado. Para el hijo de 11 años de Miguel Ángel González, venezolano, ese fue uno de los principales escollos cuando llegó a España con ocho. “Le costó bastante ser aceptado, hasta cambió su manera de vestir y hablar. Por su acento, parece que hubiera nacido aquí”, explica el padre, dueño de una franquicia de mensajería, que quiere que su hijo “no olvide sus raíces”.
Cebolla señala que la dispersión en el territorio español de la población inmigrante también ha contribuido a la integración de las segundas generaciones. “No se han formado guetos, ni grandes concentraciones como ocurre en otros países”, indica. En las encuestas realizadas por los investigadores en 2012, los filipinos y los búlgaros fueron los adolescentes que declararon sentirse españoles en mayor proporción, mientras que chinos y bolivianos mostraron un mayor desarraigo. “Quizá por su relación más estrecha con su propio colectivo”, indica Aparicio.
Sus hogares son más humildes, pero sacan las mismas notas que los demás
Más allá del sentimiento de pertenencia al país, los llamados inmigrantes de segunda generación, en realidad hijos de extranjeros nacidos en España o traídos a edades tempranas, comparten con los jóvenes españoles sus aspiraciones respecto a los estudios y el empleo. En torno a un 70% desearía cursar estudios universitarios y de posgrado, sobre todo ellas (77%). Aunque sus expectativas de conseguirlo son, en muchos casos, inferiores, debido a los ingresos modestos que entran en sus hogares. Solo un 57% espera realmente acceder a la universidad.
No es el caso del hijo de Miguel Ángel González, inmigrante venezolano, que a punto de cumplir los 12 años, ya sabe que quiere ser informático y tiene un blog sobre el tema que “actualiza diariamente”, dice el padre. “Sus notas son de sobresaliente”. Por eso González cree que su pequeño conseguirá sus metas profesionales.
Menos de un 10% de los encuestados dicen haber notado discriminación
Los investigadores hacen una lectura positiva de la alta permanencia en el sistema escolar de los encuestados. Un 80% de los jóvenes de 17 a 18 años encuestados en 2008 continuaban sus estudios en 2012 cuando fueron entrevistados por segunda vez para el seguimiento del devenir de sus vidas.
Así, Portes destaca que “la mitad había avanzado” en su educación, aunque solo un “privilegiado 5%”, había alcanzado la universidad. “Solo un tercio de la muestra todavía seguía luchando por terminar la secundaria o en programas de cualificación profesional inicial (PCPI)”, ha indicado el investigador de Princeton.



Los chinos dejan pronto los estudios para colaborar con el negocio familiar
Hay diferencias entre países: los dominicanos y los chinos son los que más abandonan. “Los hijos de chinos son de los que más dejan los estudios porque pronto se incorporan a las empresas familiares. Sin embargo, los que se quedan en la escuela son los que más avanzan y mejores notas tienen”, apunta Portes.
Aunque, en conjunto, la nota promedio de los inmigrantes de segunda generación (6,15) es solo medio punto porcentual inferior a la de los adolescentes españoles. La media es, sin embargo, superior en los hijos de padres de Europa occidental, mientras que bolivianos, dominicanos y marroquíes aprueban raspado. Este retraso puede deberse, en opinión de Portes, a dos aspectos: el menor nivel de estudios en los países de origen (en el caso de los que llegaron de niños) o la baja cualificación académica de los padres.
Los indicadores de abandono escolar, desempleo, así como los de las aspiraciones académicas, son muy parecidos entre los inmigrantes de segunda generación y los jóvenes autóctonos (de padres españoles). “Solo se observan diferencias en cuanto a la ventaja académica en términos de notas y en los ingresos familiares”, destaca Portes. Pese a compartir ambiciones, las familias de padres inmigrantes cuentan con menos capacidad económica para afrontarlas. El 66% de los hogares de los encuestados no supera los 1.500 euros mensuales, frente al 25% de los hogares de españoles que viven por debajo de esos ingresos.
También el desempleo hace mella en los inmigrantes de segunda generación, según esta investigación el 16% se declara en paro, un porcentaje parecido a los jóvenes españoles de la misma edad (14%).
Pese a que los jóvenes avanzan en sus expectativas de educación futuras y en su identificación con el país, “una pequeña minoría” da síntomas preocupantes, como “maternidad o paternidad prematuras o encuentros con la policía”, reconoce el documento.


上記のように、1990年代に両親が外国からの移住してきた子供の凡そ5割がスペイン社会に溶け込んでいると回答しています。
特にスペインで生まれた場合は8割がスペイン人であるとの自覚を持っているのです。
出身国別で見ますと、フィリピン人とブルガリア人が最もスペイン人の意識が高いことがわかりました。
逆に最もスペイン人としての意識が低いのはボリビア人と中国人でした。
何らかの状況で差別を受けたと感じた人は凡そ1割でした。これを多いととるか少ないととるかは微妙なところです。

Inmigración en España


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